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Entrevistas con diseñadores: Damián Calderón

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Damián Calderón

Damián Calderón

Continuamos con las entrevistas a diseñadores cuyos trabajos nos inspiran y admiramos. En este caso nos contactamos nuevamente con un argentino, evangelizador de Lean UX.

Damián Calderón (@demenece) es diseñador de interacción y con 28 años de edad se encuentra trabajando como Líder del Área de UX de Zauber, reconocida Software Boutique con base en Argentina. También coordina la Asociación de Diseño de Interacción (IxDA) en Corrientes y Resistencia.
Damián es una persona inquieta y en sus ratos libres se plantea nuevos desafíos constantemente. Hace teatro de improvisación y transita de forma autodidacta el estudio de ritmos y percusión.

¿Qué haces la mayor parte del día? ¿Qué disfrutas más?

La verdad es que mis días cambian mucho según los proyectos en los que esté trabajando y mi rol en esos proyectos. A veces estoy más cerca de las definiciones estratégicas de un producto, y a veces más cerca de la implementación. Me gusta ese ir y venir porque me da una excelente perspectiva de lo complejo que resulta el diseño y de cómo impactan las decisiones de diseño tomadas en cada una de las partes de construcción de un producto.

Lo que más disfruto es el proceso de pensamiento de diseño que se da en los proyectos. Ese pensamiento que se construye en equipo y es totalmente participativo. Pienso que como diseñadores una de nuestras tareas más importantes es saber crear espacios donde las voces de usuarios, stakeholders e implementadores confluyan para darle forma a un producto. Ser facilitadores de espacios de discusión de la experiencia del usuario, y curadores de lo que resulta de estas discusiones.

¿Qué te llevó a especializarte en Diseño de Interacción? ¿Cómo fueron tus primeros pasos? ¿Qué es lo que te fascinó de este universo?

La aparición de la Web me resultó fascinante en más de un sentido: como a todos, lo primero que me atraía era interactuar de esa forma novedosa con la información. Pero también empecé a preguntarme cómo se podía construir cosas que vivan en internet y a su vez, tener que pensar en qué cosas construir disparó mi imaginación. Me gustaba imaginar cosas que podría resolver internet, pensar en todas las situaciones que esta tecnología sería útil y mejoraría la vida de la humanidad.

Siempre me faltaba el conocimiento necesario para ejecutar estas ideas, y eso me llevó a aprender explorando, a través de internet. Así, terminé dando con el área de la usabilidad y encontré ahí un lugar donde había muchos profesionales que, como yo, querían hacerle la vida más fácil a los usuarios.

Aquí en OmbuShop somos fans de las metodologías Lean, sabemos que sos un evangelizador de Lean UX. ¿Cómo afectó tu proceso de diseño?

Lean UX cambió principalmente mi forma de percibir los problemas a resolver. Lo que antes trataba como problemas de diseño, ahora los percibo como problemáticas del producto, atadas a otras variables como el tiempo, la incertidumbre o las necesidades del negocio. Eso significó en mi proceso una mayor apertura a buscar soluciones que no necesariamente provengan del mundo del diseño, y también priorizar más centrado en las necesidades de los clientes de un producto que de “los usuarios”. Son las mismas personas, pero ese cambio de percepción cambia la forma de preocuparse por ellos. Por ejemplo, sigue importando si los usuarios entienden qué acción dispara un botón sin tener que clickearlo, pero importa más si concentrar esfuerzos en mejorar ese botón es algo que vale la pena en ese momento del proceso.

Y la incertidumbre es liberadora, nos libera de la etiqueta de diseñadores que construyen interfaces usables y nos pone a pensar en equipo en algo que funcione para los clientes. Por más que desearíamos tenerlo todo planeado, todo perfectamente pensado y resuelto la realidad está ahí, esperándonos para mostrarnos su peso. Y mientras más la hagas esperar, mientras más tardes en validar tus decisiones e hipótesis, más tiempo perdés. Muchas veces lo que en su momento pensábamos que funcionaría, en la realidad no funciona, o al tratar de implementarlo surgen nuevos problemas, y eso significa darle una vuelta de tuerca a lo que ya teníamos pensado. A veces incluso darle una vuelta a las ideas principales, terminar en otra idea, reformular el problema.

Realizaste el branding y nuestro sitio de marketing, allá por los comienzos de OmbuShop. ¿Qué te interesó del eCommerce? ¿Cómo lo ves en América Latina actualmente?

Lo que me llevó a trabajar con OmbuShop es que ya había trabajado con Ernesto y siempre me pareció que su forma de pensar y resolver problemas era atinada y productiva. Tiene la cabeza de un ingeniero al servicio de moldear productos.
Cuando me metí en el proyecto, sólo conocía en el mundo local de e-commerce a Mercado Libre. Me pareció desafiante y a su vez necesario pensar una alternativa para el comercio electrónico en Latinoamérica, donde había un gran jugador y para mí resultaba un poco como la historia de David y Goliath.

Creo que en el contexto en general de las Startups y la ejecución de ideas que innoven en algún punto del negocio, surgieron muchos proyectos genuinos que diversificaron el ámbito de eCommerce (dentro de ellas, OmbuShop) y esto hace que hoy en día haya mayor diversidad de opciones para hacer e-commerce.

Me interesa mucho cómo OmbuShop incorpora al diseñador como un partner en su modelo, creo que les puede dar una ventaja parecida a la que tuvo WordPress, por poner un ejemplo. Es ventajoso para el diseñador porque le simplifica la construcción de un sitio de venta de productos y ventajoso para el que quiere abrir su tienda porque le da más oportunidades de personalizar su espacio de venta online.

¿Qué le recomendarías a la gente que vende productos en tiendas físicas, y todavía no se animan a vender online?

Les recomendaría que piensen en internet como un excelente espacio para experimentar y aprender. “Probar” es fácil y no requiere de una gran inversión.

Pero además, lo más importante es que aprendan a entender sus ventas en internet, porque si lo saben entender, esto les puede brindar excelente información para mejorar su negocio en general, incluyendo la forma en que venden en sus tiendas físicas.